La  evolución humana ha ido desclasificando herramientas para identificar si un alimento era seguro y poder sobrevivir. El sabor amargo de las plantas indicaba que no eran comestibles. Sin embargo, los alimentos dulces produciendo un rechazo en su consumo a diferencia de aquellos que eran dulces  producían sensación de bienestar. Estamos programados para aceptar lo dulce como algo necesario y placentero. Por ello, necesitamos encontrar el  equilibrio entre los beneficios de su sabor y hacerlo de manera saludable.    ¿Qué…