Vivimos en una sociedad llena de quejas. Nos quejamos de nuestros padres, de nuestros hijos, de nuestro jefe, de los compañeros de clase que me hacen bullying a diario, de que no tengo trabajo, y cuando lo tengo, me quejo de que estoy saturada.
Vivimos en una sociedad de quejas constantes y no agradecer.

Pero… ¿cuantas personas agradecen? Una gran minoría, como la gente que con poco se conforma, la mayoría nos quejamos, y digo nos, porque también me incluyo.

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Realmente nos quejamos por todo y nos hacemos continuamente preguntas, y las respuestas las tenemos en nuestra incapacidad de no agradecer.
¿Acaso las personas tercermundistas se quejan cuando llevan una vida peor que nosotros pasando penurias?
Pues no, son los más agradecidos y deberíamos aprender de estas personas.
Quizá una de las causas de muchos desequilibrios de nuestro organismo puede ser esa incapacidad de no agradecer.

Por dónde empezar

Empecemos por agradecer a nuestros padres que nos han dado la vida, a abrazar este regalo.
Todo ser humano, tendemos en la sociedad en la que vivimos, a quejarnos, a echar las cosas en cara, etc.
Para estar agradecido, tenemos que abrazar el pasado, pero la gratitud es la dificultad. Por eso tenemos que encontrar la forma de traspasar esa barrera.

Otra forma de empezar es adquirir aquí este libro.

 

¿Qué ocurre cuando comenzamos a agradecer?

Cuando comenzamos a agradecer, a abrazar lo que tenemos y sacar lo mejor, todo cambia, empezando por los lóbulos frontales del cerebro.
El lóbulo frontal es el director ejecutivo del cerebro. Controla los movimientos voluntarios, el leguaje expresivo, la escritura y movimiento ocular. Es el que nos diferencia del resto de animales.

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Desde En Manos de Nara ofrecemos técnicas para trabajar la parte emocional y como estas emociones nos están repercutiendo en nuestro día a día.

También te recomendamos el libro aprendiendo a agradecer, que lo puedes adquirir aquí.

Las técnicas naturales que aplicamos, no sustituyen ni excluyen la atención o el tratamiento médico o farmacológico convencional prescrito por los profesionales sanitarios.

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